Las paredes blancas son demasiado convencionales; no inspiran estilo ni alegría de vivir. Tendrás que pensar en personalizarlos. Para ello, se pueden comprar simples marcos para colgarlos en las paredes. Cuando se trata de marcos, pueden ser pinturas o simplemente fotos familiares. Una o la otra… ya trae el dinamismo a la habitación. Para los amantes del arte, ya no vale la pena mencionar que pueden muy bien obtener obras maestras de su artista favorito en las paredes de su sala de estar. O para aquellos que han comenzado a pintar recientemente, no deben dudar en utilizar sus pinturas para jugar a favor de la decoración del salón. De esta manera, todos disfrutarán de las obras, te felicitarán por la decoración y por tus magníficas obras. De este modo, se realizan dos golpes en uno.