No a todos les gusta lo contemporáneo y no a todos les gusta lo rústico. Sin embargo, hay tantas fuentes por ahí que encontrará la suya, quizás no tan fácilmente como le gustaría, pero un día encontrará la que quiere instalar en su casa. A menos que lo hagas llamar a un profesional para crearlo a medida. Porque es bien sabido que es cuando tienes una idea en mente que no encuentras lo que buscas. Los precios de las fuentes son muy variados, dependiendo de su tamaño, opciones y tecnología utilizada. Pueden oscilar entre 50 y más de 1.000 euros.